Nunca olvidaré cuando la profesora de Epistemología de la secundaria (no me pregunten por qué teníamos esa asignatura) nos dijo, a nosotros seres de 16 años con sueños aún en pañales, en medio de una de sus clases sin sentido, una frase que debe haberle dado dolor de panza a muchos soñadores y matado de muerte súbita a más de un poeta:
No, no se pueden tocar las estrellas
1 comentario:
Publicar un comentario