Ellos estaban sentados en el escalón de la puerta.
Nosotras íbamos entrando.
Yo última.
El rubio se abrazó a una de mis piernas diciendo:
"te amo, te amo, quedate conmigo".
Halagada, le propuse un partido de truco hasta el amanecer.
Aceptó.
4 comentarios:
las dulces ironías del alcohol...
efectos del alcohol!! ui Deus! me muero! jajaja decimelo a mi =P
un frize me cambio la vida jajaja!!
como veo te estas divirtiendo, me alegro muchisimo!
Ese último parrafito me hizo sentir tan identificada, que hasta me dio un poco de impresión debo confesar. Muchas veces pienso que algunas cosas sólo me pasan a mí, y es extraño luego darme cuenta con alivio que no: no estoy sola. Todos nos enamoramos, todos sufrimos, a todos nos pasa. En fin.
Joaco: a veces no son tan dulces.
Exclusiva: cierto no?? a mi tambien me paso que un par de toc toc me cambien la vida, todavia no se si para bien o mal jaja.
Doble V: y si, a todos nos pasa. Ironicamente nos podemos adaptar a todo menos al dolor... lastima.
Publicar un comentario