sábado, 12 de enero de 2008

Amores de Verano II

Ellos estaban sentados en el escalón de la puerta.
Nosotras íbamos entrando.
Yo última.
El rubio se abrazó a una de mis piernas diciendo:
"te amo, te amo, quedate conmigo".
Halagada, le propuse un partido de truco hasta el amanecer.
Aceptó.

4 comentarios:

joAco dijo...

las dulces ironías del alcohol...

exclusivaa dijo...

efectos del alcohol!! ui Deus! me muero! jajaja decimelo a mi =P
un frize me cambio la vida jajaja!!
como veo te estas divirtiendo, me alegro muchisimo!

Anónimo dijo...

Ese último parrafito me hizo sentir tan identificada, que hasta me dio un poco de impresión debo confesar. Muchas veces pienso que algunas cosas sólo me pasan a mí, y es extraño luego darme cuenta con alivio que no: no estoy sola. Todos nos enamoramos, todos sufrimos, a todos nos pasa. En fin.

Sil Juárez dijo...

Joaco: a veces no son tan dulces.

Exclusiva: cierto no?? a mi tambien me paso que un par de toc toc me cambien la vida, todavia no se si para bien o mal jaja.

Doble V: y si, a todos nos pasa. Ironicamente nos podemos adaptar a todo menos al dolor... lastima.