Escucho Lilly Allen e inmediatamente me transporto a esos años en los que ponía sus discos en tu monoambiente de 11 y 60. Nos besábamos y bailábamos, en esa época dorada del inicio del amor. Viví aquella ciudad como en una eterna primavera. No pasé frío sabiendo que cada noche volvería a tu cama.
Extraño esa vida. Probablemente te extraño un poco también a vos. ¿Sabrás algún día que te escribo? ¿me leerás? ¿me leerá alguien?
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